ναῦς
[naûs]
Substantivo femenino
En el griego clásico, ναῦς [naûs] es la palabra estándar para “barco”, especialmente: barco grande, de guerra o de transporte. En el griego koiné, ναῦς [naûs] sigue existiendo, pero pierde terreno frente a πλοῖον [ploîon], “barco” (el término más común en el NT), y πλοιάριον [ploiárion], “barquita”, “barca pequeña”. La única aparición es en el relato del naufragio de Pablo: ἡ ναῦς [hê naûs], “la nave”, “el barco”.
¿Por qué Lucas usa ναῦς [naûs] y no πλοῖον [ploîon], que es más común? Su uso no es casual. En un relato de naufragio (un género literario clásico en sí mismo), usar la palabra épica para "nave" eleva el tono de la narrativa.
El relato describe una nave de transporte con 276 personas (vers. 37), y ναῦς [naûs] encaja mejor para un barco grande, marítimo, de travesía larga, no una simple barca. En Hechos 27, Lucas usa πλοῖον [ploîon] durante todo el viaje, pero justo en el momento del impacto contra el banco de arena, cambia a ναῦς [naûs]. Es como si pasara del lenguaje cotidiano al lenguaje náutico formal para describir el casco de la gran embarcación encallando.
Es importante mencionar que, ναῦς [naûs], es un hápax legómenon (palabra que aparece una sola vez) en el NT. Esto resalta que, para Lucas, el mar era territorio de “barcas” (πλοῖον [ploîon]), pero para este gran navío de alta mar en crisis, solamente cabía el término clásico. El uso de ναῦς [naûs] subraya la majestuosidad y el tonelaje de la embarcación que terminó destrozada por la fuerza del mar, creando así un contraste dramático.
“nave”, “barco”, “nave marítima”, “embarcación de alta mar”
1 vez:
Hechos 27:41
Pero dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la NAVE; y la proa, hincada, quedó inmóvil, y la popa se abría con la violencia del mar.
ναῦν [naûn], acus. sing.
TEXTO BÍBLICO