Psêphos

ψῆφος

[psêphos]

Substantivo femenino
(derivado de la misma raíz de ψηλαφάω [psêlapháô]: ψάω [psáô] “frotar”, “limpiar”, o “desgastar”), una piedrecita desgastada o pulida por el agua, “un guijarro”.

Al igual que ψηφίζω [psêphízô], “contar”, tiene que ver con el acto de manipular objetos pequeños con los dedos. Comparte la idea de “contacto” o “fricción” de ψώχω [psôchô], (“desmenuzar frotando”) y ψηλαφάω [psêlapháô] “tocar/palpar”).

En la antigua Grecia, la ψῆφος [psêphos] era la herramienta básica del sistema judicial y democrático: los ciudadanos o jueces recibían piedrecitas (blancas para absolver, negras para condenar). Las depositaban en urnas para dar su veredicto. Por metonimia, la palabra pasó de significar “piedra“ a significar “voto“, “decisión“ o “sentencia“. De aquí surge la palabra "psefología" (el estudio estadístico de las elecciones).

ψῆφος [psêphos] es una palabra con una evolución muy física: pasa de la geología a la democracia y de ahí a la justicia divina. Dios entrega la piedrecita blanca (el veredicto de vida) a quien ha vencido, dándole acceso al banquete de la inmortalidad. 

3 veces:

(1) Hechos 26:10
lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi VOTO.
ψῆφον [psêphon], acus. sing.

(2, 3) Apocalipsis 2:17
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré UNA PIEDRECITA* blanca, y en la PIEDRECITA* escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.
*ψῆφον [psêphon], acus. sing.