ἱλασμός
[hilasmós]
Substantivo masculino
En el concepto pagano una “propiciación” era un presente o sacrificio que tenía el propósito de “aplacar la ira” de un dios para convertirlo en amigo, o que perdonara (restaurar la relación rota); pero nuestro Dios no tiene por qué ser apaciguado o reconciliado con nosotros, pues él ama a los hombres aun cuando son pecadores:
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
“Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.” (Apocalipsis 13:8).
“expiación”, “propiciación”
2 veces:
(1) 1 Juan 2:2
Y él es la PROPICIACIÓN por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
ἱλασμός [hilasmós], nom. sing.
(2) 1 Juan 4:10
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en PROPICIACIÓN por nuestros pecados.
ἱλασμὸν [hilasmón], acus. sing.