Epigraphê

ἐπιγραφή


[epigraphê]


Sustantivo femenino

Etimología
De ἐπί [epí], “sobre”, “encima”) y γραφή [graphḗ], “escritura”, “trazo”, “inscripción” (derivado de γράφω [gráphō], “escribir”). Literalmente: “lo escrito sobre”, “inscripción colocada encima”.

Sentido básico
“Inscripción”, “título”, “rótulo”, especialmente una escritura visible colocada sobre un objeto, edificio, tumba o documento para identificar, explicar o declarar algo.


Usos en el griego
1. Griego clásico: Inscripciones públicas u oficiales (monumentos, estelas, templos).
Títulos o leyendas que acompañan imágenes o documentos. Énfasis en lo visible, oficial y declarativo.

2. LXX (Septuaginta): conserva la idea de inscripción formal o identificativa. Cercano al ámbito documental/descriptivo.

3. Griego koiné / NT: “Inscripción” o “título” colocado sobre algo en contexto público. (la inscripción sobre el δηνάριον [dênárion] romano; el letrero sobre la cruz de Jesús).

Relación semántica
ἐπιγράφω – ἐπιγραφή – τίτλος
acto - inscripción - declaración formal

· ἐπιγράφω [epigráphō] (verbo) acción material, “escribir sobre”, “inscribir”.
→ acto de colocar un texto visible.
· ἐπιγραφή [epigraphê] (sustantivo) contenido expuesto, “inscripción”, “lo escrito sobre”.
→ resultado visible del acto; énfasis en lo expuesto públicamente.
· τίτλος [títlos] (sustantivo) formulación oficial, “título”, “letrero”, “rótulo oficial”.
→ designación formal o encabezado que identifica o clasifica.

La ἐπιγραφή [epigraphê] no solo identifica, proclama públicamente una verdad.
En la cruz: de acusación a proclamación.

5 veces:

(1) Mateo 22:20
Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la INSCRIPCIÓN?
ἐπιγραφή [epigraphê], nom. sing.

(2) Marcos 12:16
Ellos se la trajeron; y les dijo: ¿De quién es esta imagen y la INSCRIPCIÓN? Ellos le dijeron: De César.
ἐπιγραφή [epigraphê], nom. sing.

(3) Marcos 15:26
Y el TÍTULO escrito de su causa era: el rey de los judíos.
ἐπιγραφή [epigraphê], nom. sing.

(4) Lucas 20:24
Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la INSCRIPCIÓN? Y respondiendo dijeron: De César.
ἐπιγραφήν [epigraphên], acus. sing.

(5) Lucas 23:38
Había también sobre él UN TÍTULO escrito con letras griegas, latinas y hebreas: Este es el rey de los judíos.
ἐπιγραφή [epigraphê], nom. sing.













Epigráphō

ἐπιγράφω

[epigráphō]

Verbo
(de ἐπί [epí], “sobre”, “encima”, y γράφω [gráphō], “escribir”).

“escribir sobre”, “inscribir”, “poner una inscripción” (sobre un objeto, documento o superficie visible).

Uso típico
colocar un título, rótulo o inscripción que identifica, explica o declara algo públicamente (p. ej., una acusación, un nombre, una dedicatoria).


Síntesis
ἐπιγράφω [epigráphō] traza un movimiento revelador: de lo inscrito externamente (títulos, altares, nombres visibles) a lo inscrito internamente (ley en el corazón). Lo que comienza como declaración pública termina como realidad interior: la verdad ya no sólo se lee fuera, sino que queda grabada dentro.
 
5 veces:

(1) Marcos 15:26
Y el título ESCRITO de su causa era: El Rey de los judíos.
ἐπιγεγραμμένη [epigegramménê], Perf. Part. Medio/Pas., nom. sing. fem.

(2) Hechos 17:23
porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta INSCRIPCIÓN: Al Dios no conocido. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.
ἐπεγέγραπτο [epegégrapto], Pluscuamperf. Ind. Medio/Pas., 3ª. sing.

(3) Hebreos 8:10
Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las ESCRIBIRÉ; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo;
ἐπιγράψω [epigrápsô], Fut. Ind. Act., 1a. sing.

(4) Hebreos 10:16
Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las ESCRIBIRÉ,
ἐπιγράψω [epigrápsô], Fut. Ind. Act., 1a. sing.

(5) Apocalipsis 21:12
Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres INSCRITOS, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;
ἐπιγεγραμμένα [epigegramména], Perf. Part. Pas., acus. pl. neutro.












Duskólôs

δυσκόλως

[duskólôs]

Adverbio
(de δύσκολος [dúskolos], “difícil de tratar”, “huraño”).

“de modo difícil”, “con aspereza” o “mala disposición”; “a duras penas”, “con esfuerzo”.


Indica acción realizada con fuerte resistencia u obstáculo.
Puede implicar baja probabilidad o realización casi imposible.
Matiza esfuerzo, limitación o dificultad en el proceso.

δυσκόλως [dúskólôs] no es imposibilidad, es el modo cerrado del corazón que aún no se abre al Reino.

“difícilmente”

3 veces:

(1) Mateo 19:23
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que DIFÍCILMENTE entrará un rico en el reino de los cielos.

(2) Marcos 10:23
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán DIFÍCILMENTE entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

(3) Lucas 18:24
Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán DIFÍCILMENTE entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

δύσκολος [dúskolos]δυσκόλως [duskólôs]










Dúskolos

δύσκολος

[dúskolos]

Adjetivo

De δύς [dús-], prefijo que indica “difícil”, “desfavorable” o “anormal” (como en distopía o disfunción), y un elemento que denota disposición o carácter. Describe aquello que presenta resistencia o exige esfuerzo. En sentido moral o espiritual, señala una dificultad interna más que externa. La dificultad radica en aquello que compite con la dependencia de Dios (como la autosuficiencia asociada a las riquezas).

En Menandro de Atenas (ca. 342–291 a.C.), en la comedia ὁ Δύσκολος (“El gruñón” o “El misántropo”), el personaje Cnemon representa el retrato clásico del hombre huraño y solitario, que vive apartado y se irrita ante cualquier gesto de amabilidad. No es solo “difícil” por temperamento: su resistencia se convierte en barrera, levantando muros —literales y figurados— frente a los demás. En otros autores, el término puede aplicarse tanto a personas intratables como a situaciones arduas.

En el Nuevo Testamento, aparece en un momento clave (Marcos 10:24). Jesús no declara el Reino inaccesible, sino “difícil” para quien confía en algo más que en Dios. La dificultad no está en la puerta del Reino, sino en el “peso” de lo que se carga (riquezas, orgullo, méritos).

Lo δύσκολος [dúskolos] revela aquello a lo que el corazón se aferra; pero lo que es difícil o resistente para el hombre es posible para Dios.

1 vez:

Marcos 10:24
Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán DIFÍCIL les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!












Perílupos

περίλυπος

[perílupos]

Adjetivo

Etimología
Compuesto de περί [perí], “alrededor”, “en grado intenso” (como intensificador), y λύπη [lúpê], “dolor”, “tristeza”, “aflicción”. Literalmente: “rodeado de tristeza”, “envuelto en dolor”, “excesivamente afligido”.


Sentido básico
“muy triste”, “profundamente afligido”, “abatido en gran manera”.

Desarrollo semántico
El término expresa una tristeza que envuelve y domina:
· Intensidad: no es una pena leve, sino una aflicción profunda.
· Totalidad: la tristeza no es puntual, sino que “rodea” al sujeto.
· Carga interior: implica peso emocional que puede afectar la voluntad y la percepción.

En la literatura griega se emplea para describir estados de aflicción profunda, especialmente en tragedia.

Uso en el NT
Aparece en contextos de tristeza extrema, casi paralizante.
Herodes, “muy triste”, atrapado entre su juramento y su conciencia.
Jesús, “muy triste” revelando la profundidad de su agonía en Getsemaní.
El joven rico, “muy triste” por la palabra de Jesús.

περίλυπος [perílupos] no describe debilidad pecaminosa en sí misma, sino la experiencia real y profunda del dolor humano, incluso en el Hijo de Dios. En Cristo, la tristeza alcanza su máxima intensidad sin perder su perfecta integridad.

Síntesis conceptual
No solo “triste”, sino rodeado y saturado de aflicción, bajo el peso de un dolor profundo.

La περίλυπος [perílupos] del justo no niega la fe; revela cuán profundamente el alma puede sentir sin apartarse de Dios.

5 veces:

(1) Mateo 26:38
Entonces Jesús les dijo: Mi alma está MUY TRISTE, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
περίλυπος [perílupos], nom. sing. fem.

(2) Marcos 6:26
Y el rey se ENTRISTECIÓ MUCHO; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desecharla.
περίλυπος [perílupos], nom. sing. masc.

(3) Marcos 14:34
Y les dijo: Mi alma está MUY TRISTE, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.
περίλυπος [perílupos], nom. sing. fem.

(4) Lucas 18:23
Entonces él, oyendo esto, se puso MUY TRISTE, porque era muy rico.
περίλυπος [perílupos], nom. sing. masc.

(5) Lucas 18:24
Al ver Jesús que se había ENTRISTECIDO MUCHO, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
περίλυπον [perílupon], acus. sing. masc.












Ametáthetos

ἀμετάθετος

[ametáthetos]

Adjetivo

Etimología
Compuesto por el prefijo privativo ἀ- [a-], “no”, y el adjetivo verbal μετάθετος [metáthetos], “transferible”, “mudable”, “susceptible de cambio”, derivado del verbo μετατίθημι [metatíthêmi], “cambiar”, “trasladar”, “transferir”, “alterar”.
Literalmente: “no transferible”, “no mudable”, “no sujeto a cambio”.

Sentido básico
“inmutable”, “inalterable”, “irrevocable”: aquello que no puede ser cambiado, trasladado ni modificado.


Desarrollo semántico
El término expresa una estabilidad absoluta frente a cualquier posibilidad de variación:
Inmutabilidad esencial: no está sujeto a transformación interna.
Irrevocabilidad: no puede ser anulado o revertido.
Firmeza objetiva: permanece constante independientemente de circunstancias externas.

ἀμετάθετος [ametáthetos] no solo indica que algo no cambia, sino que no puede cambiar, porque está arraigado en la naturaleza misma de Dios. No es mera constancia, sino necesaria inmutabilidad.

Síntesis conceptual
No simplemente “estable”, sino absolutamente inmune a toda alteración, garantizado en su permanencia.

En un mundo sujeto a cambio, lo ἀμετάθετος [ametáthetos] de Dios constituye el fundamento inquebrantable de la esperanza.

2 veces:

(1) Hebreos 6:17
Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa LA INMUTABILIDAD de su consejo, interpuso juramento;
ἀμετάθετον [ametátheton], acus. sing. neutro.

(2) Hebreos 6:18
para que por dos cosas INMUTABLES, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.
ἀμεταθέτων [ametathétôn], gen. pl. neutro.









Kaustêriázô

καυστηριάζω

[kaustêriázô]

Verbo

Etimología
Deriva de καυτήριον (kautêrion), “hierro para cauterizar”, “instrumento de cauterización”, el cual procede del verbo καίω (kaíô), “quemar”. El sufijo verbal -άζω (-ázô) indica acción o proceso, con el sentido de “aplicar” o “hacer uso de”.

Formación etimológica
καίω [kaíô] → “quemar”
καυτήριον [kautêrion] → “instrumento que quema” (cauterio)
καυστηριάζω [kaustêriázô] → “aplicar el cauterio”, “quemar con hierro candente”

Sentido original (literal)
“cauterizar”, “quemar con hierro al rojo”: práctica médica antigua usada para cerrar heridas, detener hemorragias o destruir tejido.

Campo semántico
El verbo abarca tres niveles:
1. Literal – médico: cauterizar, quemar tejido, detener hemorragias.
2. Literal – social/legal: marcar con hierro candente (esclavos, animales, criminales).
3. Metafórico – ético/espiritual: insensibilizar la conciencia, dejarla “marcada” o “quemada”.

Desde su sentido físico, el término evoluciona hacia un uso metafórico:
· Endurecimiento por insensibilización: la zona cauterizada pierde sensibilidad.
· Pérdida de respuesta: aquello que ha sido “quemado” ya no reacciona como antes.
· Aplicación moral o espiritual: describe una conciencia que ha dejado de percibir o responder adecuadamente.

Uso en el NT
Aparece en 1 Timoteo 4:2, donde el verbo está en participio perfecto pasivo, indicando un estado resultante: una condición adquirida y persistente.
La imagen es especialmente fuerte: no se trata solo de corrupción moral, sino de una anulación de la sensibilidad moral. Así como el cauterio destruye la capacidad de sentir, el pecado persistente puede llevar a una conciencia insensible, quemada, deformada moralmente, que ya no acusa ni responde.

Síntesis conceptual
No solo “endurecer”, sino insensibilizar profundamente mediante un proceso que destruye la capacidad de percibir y reaccionar.

Cuando la verdad es repetidamente rechazada, la conciencia puede llegar a callar no por paz, sino por haber sido cauterizada.

1 vez:

1 Timoteo 4:2
por la hipocresía de mentirosos que, TENIENDO CAUTERIZADA la [propia] conciencia,

κεκαυτηριασμένων [kekautêriasménôn], Perf. Part. Pas., gen. pl. masc.










Pseudológos

ψευδολόγος

[pseudológos]

Adjetivo (y sustantivo adjetival).

Etimología
Compuesto de ψευδής (pseudḗs), “falso”, “mentiroso”, y λόγος [lógos], “palabra”, “discurso”, “mensaje”. Literalmente: “de palabra falsa” o “el que habla falsedad”.

Sentido básico
“mentiroso”, “falso en su hablar”, “embustero”: quien expresa palabras contrarias a la verdad.


Desarrollo semántico
El término apunta al carácter del discurso y del hablante:
• Falsedad verbal: emisión de palabras que no corresponden a la realidad.
• Distorsión deliberada: no solo error, sino alteración consciente de la verdad.
• Identidad moral: no describe un acto aislado, sino una disposición o cualidad del sujeto.

Uso en la literatura griega
Puede emplearse para describir a quien engaña mediante palabras, ya sea en contextos cotidianos, retóricos o judiciales. Es poco frecuente como forma exacta en el NT, pero su campo semántico está ampliamente presente mediante términos afines (como ψεύστης [pseústês], “mentiroso” Juan 8:44). La Escritura trata la falsedad no solo como falta ética, sino como oposición directa a la verdad divina. El ψευδολόγος [pseudológos] no solo comunica falsedad, sino que se coloca en antagonismo con la verdad, que en la revelación bíblica tiene su origen en Dios mismo.

Síntesis conceptual
No simplemente “el que dice algo incorrecto”, sino el que hace de la falsedad su modo de hablar, alterando la realidad mediante su palabra.

Cuando la palabra se separa de la verdad, deja de reflejar a Dios y se convierte en instrumento de engaño.

1 vez:

1 Timoteo 4:2
por la hipocresía DE MENTIROSOS que, teniendo cauterizada la [propia] conciencia,
ψευδολόγων [pseudológôn], gen. pl. masc.













Katalaliá

καταλαλιά

[katalaliá]

Sustantivo femenino

Etimología
De κατάλαλος [katálalos], “hablar contra”. Denota la acción o práctica de hablar en contra de alguien.

Sentido básico
“Calumnia”, “maledicencia”, “difamación”: discurso dirigido a desacreditar o dañar la reputación de otro.


Desarrollo semántico
El término describe el acto verbal intencionalmente perjudicial:
Hablar contra: expresión que ataca directa o indirectamente a una persona.
Difamación activa: no solo una actitud, sino una práctica concreta de comunicación.
Destrucción reputacional: puede basarse en falsedad o en la exposición maliciosa de hechos.


“calumnia”, “difamación”, “murmuración”

2 veces:

(1) 2 Corintios 12:20
Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, MALEDICENCIAS, murmuraciones, soberbias, desórdenes;
καταλαλιαί [katalaliaí], nom. pl.

(2) 1 Pedro 2:1
Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las DETRACCIONES,
καταλαλιάς [katalaliás], acus. pl.










Katálalos

κατάλαλος

[katálalos]

Adjetivo

Etimología
De κατά (katá), “contra”, y λαλέω (laléô), “hablar”. Literalmente: “el que habla contra”.

Sentido básico:
“Calumniador”, “difamador”, “murmurador contra otro”: quien habla en contra de alguien, dañando su reputación.


Desarrollo semántico:
El término describe un uso del lenguaje dirigido no a edificar, sino a perjudicar:
• Hablar contra: expresión verbal que ataca o desacredita a otro.
• Difamación: puede implicar falsedad o distorsión de la verdad.
• Murmuración dañina: aun cuando no todo sea falso, la intención es degradar o exponer para mal.

En el NT parece en la lista de vicios que describen la corrupción moral del ser humano (Romanos 1:30), evidenciando que la maledicencia es expresión de una condición caída.

El κατάλαλος [katálalos] no solo peca contra el prójimo, sino contra el orden de Dios, al usar el don del lenguaje —dado para verdad y edificación— como instrumento de daño.

Síntesis conceptual:
No simplemente “el que critica”, sino el que usa la palabra como arma para herir, desacreditar o destruir al otro.

La boca que habla “contra” el prójimo revela un corazón que no ha sido plenamente alineado con la verdad y la gracia.

1 vez:

Romanos 1:30
MURMURADORES, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,
καταλάλους [katalálous], acus. pl. masc.